El rosario encarna el acercamiento a Dios, a través de la oración que se repite como un salmo, una vez tras otra, como una manera de adormecer nuestro yo y acceder a nuestra interna conexión con las fuerzas divinas.
El Santísimo Rosario representa una forma de meditación, la repeticion de las oraciones básicas de nuestra fe y el despertar de nuestra conciencia divina.